20Ago 2014

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Desde hace tiempo, la medicina espacial estudia los efectos que el salir del planeta Tierra genera en el cuerpo y la mente de los astronautas. Así, se descubrió por ejemplo que la gravedad cero afecta seriamente a la masa muscular y ósea, dato que puso en marcha rápidamente la construcción de un traje especial –el Skinsuit– que podría solucionar estas dolencias.

Otro objetivo puesto hace años en la mira de los especialistas de la salud de los exploradores espaciales es su descanso: todos sabemos lo importante que es dormir para cualquier ser humano, es una pausa necesaria para ‘limpiar’ el cerebro y prevenir enfermedades, así como también para regular los niveles de la grasa corporal. Además, hacerlo por menos de 6.5 horas a diario puede aumentar la probabilidad de sufrir accidentes por imprecisiones en nuestro accionar. Y piensa en las magnitudes que un error por falta de concentración puede tener en pleno vuelo estelar.

El problema es que un equipo de investigadores del Hospital Brigham y Woman´s Hospital, laEscuela de Medicina de Harvard y la Universidad de Colorado observó los patrones de sueño de 64 astronautas en el transcurso de 80 misiones del transbordador espacial y de otros 21 astronautas durante su permanencia en la Estación espacial internacional, y los resultados no fueron del todo alentadores.

Sucede que, si bien las horas de descanso de los astronautas están previstas para ser 8.5, se descubrió que la mayoría de los sujetos tomados como muestra sólo lograban dormir unas seis horas por día. Además, se supo que el 78 por ciento de los miembros de la misión del transbordador utilizó en la mitad de los días que estuvieron en órbita drogas para poder dormir; al igual que el 75 por ciento de los miembros de la tripulación de la ISS.

Entre las explicaciones que barajan los analistas sobre esta circunstancia se encuentran las interrupciones en el ritmo circadiano del cuerpo que experimentan los astronautas, junto al estrés intenso que deben afrontar y la naturaleza incómoda de la vida en el espacio. Pero lo cierto es que esto está aún por comprobarse, y de hacerlo depende el dar con una solución al problema.

“El estudio nos proporciona valiosos datos y conocimientos sobre la incidencia y la gravedad de las deficiencias del sueño en el espacio y ha impulsado el desarrollo de enfoques de contramedidas que ya se están probando a bordo de la estación espacial”, afirmó Bill Paloski, directora del Programa de Investigación en Seres Humanos de la NASA.

Esta noche, cuando estés adormecido en tu cama, piensa que allá afuera puede haber alguien como tú contando ovejitas para conciliar su galáctico sueño, y deséale que pueda lograrlo de forma más rápida esta vez.

Tomado de un articulo de Discovery Noticias

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